miércoles, 24 de febrero de 2010

Liliana Lima de Lázaro: al conjuro del tiempo en Santos Ochoa


Bajo el título Reminiscencias, la conocida Sala de Exposiciones de Logroño acogerá una muestra personal de la joven artista, a inaugurarse el próximo miércoles 3 de marzo, a las 8 de la noche.

Por Daymaris Martínez Rubio

Para ofrecerse al ritual de la memoria a Liliana Lima de Lázaro le basta con un pincel y un trazo. Las musas completan la historia, dice, danzan en torno a su paleta, y sus manos solo son una excusa para traer personajes a la vida.
Algo así pretende ser Reminiscencias, la expo personal que la trae ocupada, feliz, enternecida por un cúmulo de “sensaciones propias”, confiesa, el “denominador común” de su próxima propuesta, a inaugurarse el miércoles 3 de marzo en la Sala de Exposiciones de la librería Santos Ochoa de Logroño.
Un lienzo gigante enmarcará el espacio imaginario donde las artistas Begoña González Hidalgo y Johanna Moya Sierra, danzarán de la mano de seres salidos de pinceladas: ideas, meditaciones y memorias de una creadora que apuesta por el performance como hilo conductor de la muestra.
Profundo, táctil, extremo, libre... No hay límites conceptuales cuando de imaginación se trata, asegura esta joven artista cubana, cuando alude a las características de un conjunto donde Espantapájaros o Fuga de Rojos, dos de sus recientes creaciones, “son mucho más que imágenes figurativas o humanas”.
Mientras Espantapájaros, de marcado matiz autobiográfico, simboliza su espíritu; Fuga de rojos intenta ser un homenaje a la musa de Frida Kahlo, con "Diego en mi pensamiento", desde el punto de vista de la composición. Es un cuadro muy atrevido, desafiante y fugaz; donde las líneas son más libres que lo habitual, y los colores, fuertes, y las expresiones, retadoras”, comenta Liliana.
Porque la evocación es tal vez la constante de una obra donde la añoranza por cierto pasado ignoto gobierna el puño de los sentidos y modela el caudal estético de Conexión Frida, Sinfonía del tiempo, Conjugando tu mirada, o Ángel para un final, otras de sus más llamativas piezas.