miércoles, 21 de julio de 2010

En mi caballete...

Esta esta imagen que hoy te regalo, no puedo dejar de hacerlo.
Y esta frase de G. García Marquez, que es el espejo del sentido de este "Desayuno para dos"

"Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados..."